14 de julio de 2008

HASTA SIEMPRE, DOLORES.

El pasado día 8, se nos fue nuestra hermana Dolores Bustillo. Su recuerdo permanecerá imborrable en nuestras vidas porque fue una mujer buena para todos y soleana de corazón. Quienes llevamos algún tiempo en la Junta de Gobierno, tuvimos la suerte de compartir su enorme simpatía y bondad porque su marido, Paqui, y una de sus hijas, Dolores, ocuparon diferentes cargos en la Junta anterior. Este hecho nos hizo estar más cerca suya.
Mujer valiente, decidida, muy humana y devota de nuestra Virgen, supo hacerle frente a su padecimiento sin derrumbarse.
Todos en la Hermandad nos sentimos apenados y tristes por su fallecimiento.
Valgan, desde aquí, estas humildes palabras que no pretenden más que rendir un sencillo homenaje a esta gran mujer a la que algunos conocimos desde pequeños, y por la que sentimos un inmenso cariño.
Que la Virgen de la Soledad, sepa dar la fuerza suficiente a su familia en estos momentos tan duros. Estamos seguros de que así será porque tú, Dolores, ya estarás a su lado y dándole la alegría que tú siempre transmitías para que Ella no se sienta sola.