La Capilla de Ntra. Sra. de la Solead sufrió también las consecuencias del incendio. La continua entrada de personas, la rapidez, el nerviosismo y el humo que todo lo oscurecía, hiceron mella en los objetos de orfebrería que allí se encontraban. Éste es el caso de los faroles que custodian el altar del Santísimo Cristo Yacente y los ángeles mariposeros que se encuentran en la parte superior.