20 de febrero de 2009

MARCHA "MEMORIA ETERNA"


Este año se cumple una década de uno de los momentos, más trágicos, negros y tristes de cuanto han acontecido en la Semana Santa de Sevilla. Se trata del triste fallecimiento de Juan Carlos Montes, costalero del Santísimo Cristo de las Aguas y que perdió la vida la madrugada del Martes Santo en el hospital Virgen del Rocío. Este año, cuando la Virgen de Guadalupe cruce el arco del Postigo, sonará en su honor la marcha procesional "Memoria Eterna".
El triste suceso se produjo en torno a la 1:30 de la madrugada, una vez pasado el Postigo del Aceite, apenas a cincuenta metros de su capilla, de hecho la misma cruz de guía ya se postraba en el atrio de su propia capilla cuando sucedió el triste acontecimiento. En ese momento Juan Carlos sufrió un trágico infarto que le costó la vida, los que allí estuvieron, cuenta que la ambulancia tardó más de tres cuartos de hora en llegar al lugar, aunque bien es cierto que Juan Carlos cayó fulminado una vez aliviados los cuerpos pasado el Arco del Postigo. Curiosamente ese año, la priostía de la Hermandad de las Aguas, decidió que el paso de palio procesionara sin las peculiares flores de cera que habitualmente lleva esta Hermandad, esto provocó algún que otro efecto misterioso con lo que ocurriría como decimos en el Postigo, en esa misma estación de Penitencia. Una vez auxiliado el cuerpo de Juan Carlos, la cofradía siguió de manera dañada su entrada. Pero sin otro acompañamiento musical que los llantos de dolor y tristeza que asolaban el Arenal esa noche. El silencio se apoderó de éste barrio y se extendió al Museo y a San Gonzalo, cuyos pasos entraron con redoble de caja, en especial el del Museo que lo hizo así desde que el palio tomo la calle Alfonso XII.
Desgraciadamente dos horas después, a las 3:15 de la mañana, Juan Carlos falleció en el Hospital Virgen del Rocío, coincidiendo con una levantá que la Hermandad de San Gonzalo le dedicó a él, tras enterarse del suceso horas antes.