Emotivo y magnífico, el Pregón pronunciado por Doña Rocío Fidalgo Vela. Su templanza y glorificación de la mujer soleana, artífice de esta Hermandad, quedará en la memoria de todos nosotros por su bellas palabras con las que describió una realidad patente en nuestros días.
¡Enhorabuena, Rocío!
Tu palabra pudo con todo. Lo llenó todo. Los corazones estaban faltos de emociones que sucumbieron con tu enorme homenaje a la mujer de nuestra Hermandad.










