28 de abril de 2009

EL PERFIL SERENO DE NUESTRO SANTÍSIMO CRISTO YACENTE.

Es, sin duda alguna, un perfil que emana serenidad, dulzura y humanidad. El origen de nuestra Bendita Imagen se encuentra en el pasaje bíblico de Mateos, 27, 60: " Y lo depositó (José de Arimatea) en un sepulcro suyo, del todo nuevo, que había sido excavado en una peña, y corriendo una piedra grande, cerró la puerta del sepulcro y se fue".
Cristo yace un una urna, con una Imagen que lo representa muerto desde hace casi quinientos años y , a la vez, ahí está el secreto de la vida.

Nuestro Santísimo Cristo Yacente, recientemente restaurado por el Insigne y magnífico escultor sevillano de origen hervense, Don Miguel Bejarano Moreno, es la más serena representación de Nuestro Señor Jesucristo en su Santo Entierro. Su estilo presenta un marcado aire clásico, majestuoso con cierto abolengo de estilo renacentista, de correctísimos perfiles y perfecta proporción del cuerpo.

Se trata de una figuración cargada de naturalismo sin ningún tipo de efectismo fácil y vanal. Es una sensacional escultura que nos da una idea de resignación. Es una Imagen didáctica y muy conmovedora.


Su color mortecino es, sin embargo, el principio de la meta del cristiano: la Resurrección.