
" .... Mi promesa y mi oración, mi temor al poder de Dios que por tus manos se escapa, así por cien años que viviera y otros cien me castigaras, así me dejaras ciego, sordo, mudo y sin entrañas, me negaras tu perdón o yo mil veces te fallara..... ¡SOLEDAD, SIEMPRE A TUS PIES, AUNQUE TÚ NO ME MIRARAS!" (del Pregón 2009)
