EL PREGÓN DE UN COSTALERO DE LA GUAPA.
No es un título original mío. Es así como se definió el Pregonero a sí mismo: un pregón hecho por un costalero de la guapa.
Este epígrafe fue, sin duda alguna, el elemento que estuvo presente a lo largo de todo el pregón que pronunció Don Pascual Solís en la noche del 30 de abril y que, como cada año, es el pórtico que abre las Fiestas de Mayo en honor de nuestra Venerada y Amantísima Titular.
A lo largo de unos cincuenta minutos, Pascual fue describiendo sus vivencias dentro de la Hermandad pero desde una perspectiva muy peculiar. Era como si estuviera pronunciando el Pregón desde la misma trabajadera del paso de la Virgen. Allí, junto a sus compañeros costaleros y tras los respiraderos, fue observando el ir y venir de una Hermandad a golpe de emociones y sentimientos rindiendo un especial y sentido recuerdo y homenaje a su tío, fallecido hace unos años y costalero de la Soledad, Juan Solís.
No se olvidó tampoco de momentos claves y significativos de las procesiones de la Virgen de la Soledad: más concretamente, de la cuesta de Marinita convertida en un altar para nuestra Virgen según sus propias palabras.
No fue parco en todo tipo de piropos y elogios para la Virgen de la Soledad a la que dedicó muy especialmente una última plegaria, los últimos versos del Pregón. Se dirigió a Ella, y con una voz rotunda y elocuente le habló y le gritó una y otra vez: GUAPA, GUAPA Y GUAPA.
Todo el pregón estuvo acompañado por una música de fondo a modo de banda sonora: caridad del Guadalquivir, costaleros, Esperanza de Triana, etc.…., unos temas musicales perfectamente seleccionados que daban el ambiente justo y preciso a las preciosas palabras que el pregonero iba dirigiendo a cada rincón de nuestra majestuosa Iglesia Parroquial y que ahí se quedarán prendidas por los siglos venideros. Porque esas mismas columnas, esas bóvedas, esos altares son los que se han impregnado de todos los piropos nacidos en la fe y en la devoción hacia una Imagen que es la madre de Dios: la Virgen de la Soledad, Reina, Señora, Madre, Puerta del cielo y el Aroma que respiramos los cristianos de estas tierras.
Don Pascual Solís fue presentado por Don Rafael Segura Luque, pregonero que lo fuera en el año 2007. Realizó una breve semblanza del Pregonero y nos dejó unos preciosos versos, algo a lo que él ya nos tiene tan acostumbrados. Todavía hoy resuenan los ecos de su magnífico Pregón que será siempre recordado.
En fin, ya ha comenzado Mayo 2009. Nos queda por delante, prácticamente todo. Disfrutemos de estas Fiestas teniendo siempre presente el motivo que nos lleva a celebrarlas: el amor que todos sentimos y tenemos por nuestra Virgen de la Soledad.
Ojalá que cuando todo pase, podamos decir que el balance ha sido positivo y que en todos y en cada uno de nosotros quede el poso de la satisfacción por el correcto y buen discurrir de todo y de todos.
Felicidades y enhorabuena, Pascual. Te lo manifiesto de corazón. Eres un artista de la palabra, siempre te lo he reconocido y por eso te animo a que cultives la prosa y la poesía que tan bien manejas y combinas.




