ENTREVISTA A MANUEL BORREGO, UN HOMBRE DE LA HERMANDAD.
Inauguramos en este Blog un género que pretende quedarse para dar a conocer a personas que de alguna u otra manera tienen y pueden aportar mucho, no sólo a nuestra hermandad de la Soledad, sino al conjunto de la sociedad cristiana y católica de Huévar del Aljarafe.
Empezamos con todo un personaje. Todos lo conocemos. Creo y estoy seguro de no equivocarme, que es de esas personas de las que todos tenemos un buen concepto. Todos lo queremos de alguna manera. Es un hombre anárquico, así se define él, pero al que todos sabemos definir en su desparpajo, en su bohemia particular y en su carácter afable, cercano y bondadoso.
Hablar de Manolito es hablar de toda una institución en nuestro pueblo. Una persona que siempre tiene una sonrisa y una palabra amable para cada uno de nosotros. Él es como es y así todos lo queremos, en Huévar y, naturalmente, en su Hermandad de la Soledad a la que lleva unido toda la vida y con la que siempre lo relacionamos por su participación como prioste durante ocho años o perteneciendo al equipo de priostía más de treinta años.
Aceptó cuando le propuse esta entrevista que espero que sirva para conocerlo algo más, si es que es posible, pero sobre todo para hacerle un sentido homenaje por sus muchos, muchos años preparando los pasos de nuestras queridas imágenes.
Manolito, quiero que sepas que en la Hermandad de la Soledad, tu hermandad, se te quiere y se te admira. A lo mejor habría que decirlo un poco más alto pero como decía Belmonte “ca uno es ca uno”.
-¿Cuándo empezaste colocando las flores en el paso de la Virgen? ¿Fue a propuesta de alguien o iniciativa tuya?
Recuerdo que fue en el año 82 y todo sucedió de manera circunstancial. Juan Moreno era el encargado de poner las flores en los pasos. En esa época él era miembro de la Junta de Gobierno. Ese año se encontraba sólo colocando las flores, llegué a la Iglesia, me pidió que le echara una mano y ahí empezó todo.
- ¿Tienes un estilo propio o colocas las flores según se van imponiendo las modas?
En realidad, es la propia evolución de nuestra Hermandad la que ha ido marcando el estilo. Los cambios que hemos sufrido hacia lo que hoy es la hermandad es lo que ha marcado la forma de poner los adornos florales. No es lo mismo cuando empecé que hoy día. Las necesidades son distintas, los medios son otros y sobre todo, la experiencia es mayor. Puede decirse que es la comunión de mis gustos personales, las necesidades de la propia hermandad y las influencias que ejercen Sevilla y su Semana Santa. Todo ello es el motor que hace que pongamos nuestros pasos, nuestros cultos y otros adornos florales.
-¿Qué flores consideras más apropiadas para un paso de palio? ¿Y para el de Gloria de la Virgen en Mayo?
Personalmente, para el paso de palio me gusta el clavel, es clásico y elegante pero como he indicado antes, todo va en función de las necesidades de la Hermandad. Son muchas las emociones que influyen. Cada hermano tiene un gusto. Procuro recoger todo esto y acertar en llevar esa parcela de participación. Con el paso de Gloria para Mayo ocurre lo mismo. No obstante he de decir que me gustan las orquídeas de Singapur, por su movimiento y finura.
- ¿Cómo te decides por un tipo de flor en concreto?
Tradicionalmente hemos sido una hermandad marcada por las flores en un pasado no muy lejano. La flor era una necesidad casi vital. La falta de algunos enseres concretos obligaba a poner muchas flores. Esto iba calando en la hermandad hasta hacer de la flor (de una forma inconsciente) algo imprescindible, de hecho nuestras fiestas de gloria reciben el nombre, también, de la fiesta de la flor, no hay acto en la hermandad en la que no aparezca la flor. Quiero decir con todo esto que después de treinta años poniendo flores no es fácil elegir una flor en concreto que satisfaga las expectativas pero, al mismo tiempo, este mismo hecho me facilita la elección ya que va en función de cómo la Virgen vaya vestida, si va de Gloria, bajo Palio, si son Cultos, todo esto influye para elegir un tipo de flor.
- Has formado parte de la Junta durante ocho años ¿Puedes valorar este período de tiempo?
Es difícil valorar un período de tiempo que se enmarca en el conjunto de mi vida dentro de la hermandad. Pero sí puedo decirte que fue ilusionante para mí. Fueron dos períodos en dos Juntas distintas, con una visión particular de cada hermano mayor y de su Junta y esto enriquecía mucho mi experiencia personal. Cada uno de ellos aportó muchísimo al engrandecimiento de la hermandad e independientemente de las diferencias que pudiera tener con cada uno de ellos tengo que decir que para mí fue un privilegio estar a su lado en esos períodos y haciendo una valoración no personalmente mía, de Francisco Rosado y de José de Segura, hermanos mayores, fueron dignos personajes en el proceso histórico de nuestra hermandad. Sería muy difícil explicar con palabras y valorar su trabajo sin caer en lo subjetivo por eso sólo puedo decir de aquellos momentos que fue un honor poder estar a su lado y desde aquí quisiera hacer un recorrido en el tiempo para dar mis respetos y mi cariño más profundo a todos los hermanos mayores y sus Juntas que han hecho posible que lleguemos a este punto de grandeza para la Hermandad. Quisiera pedir a Nuestra Santísima Madre que ilumine a nuestra Junta actual y a las venideras para seguir creciendo en el amor a nuestros Benditos Titulares
- ¿Cuánto tiempo te lleva preparar un paso?
Todo depende del paso de que se trate. Si es el Palio, puedo tardar unas diez horas dependiendo del tipo de flor. Si es el paso de Gloria, tardo un poco menos, unas seis o siete horas, también dependiendo, naturalmente, del tipo de flor que lleve.
-Desde hace unos años, colocas las flores de los tres pasos de la Semana Santa, ¿Cuál crees que es el más complejo?
Los tres son difíciles pero no por el trabajo que pueda suponer cada uno de ellos sino por la carga emotiva que implica cada uno. Procuro que cada paso sea el mejor aunque el mayor esfuerzo lo dedico al paso de palio de la Virgen. En el caso de la urna y el paso del Cristo Resucitado cuento con la ayuda de algunos hermanos especialmente de Dolores y de Álvaro que será mi sucesor en estos menesteres y al que le deseo un largo y fructuoso camino en el seno de nuestra hermandad.
-¿Sientes algún tipo de presión cuando colocas las flores? ¿Tienes miedo al que dirán el día después?
No, en absoluto, nunca he sentido presión de ningún tipo. He trabajado con total libertad. Otra cosa es que tenga en cuenta la opinión de otras personas y el hecho de adaptarme al estado de la economía de la hermandad.
Y en cuanto a la segunda pregunta, siempre te queda la duda de si gustará más o menos pero conociendo a mi hermandad, sé que serán comprensivos a la hora de emitir un juicio.
-¿Ha habido un año que te haya gustado especialmente el paso que has adornado?
No podría decir uno, cada paso que preparo, cuando lo termino, lo miro y me digo ¡está muy bien! Lo cierto es que en cada paso y cada momento pongo lo mejor de mí mismo, todo mi esfuerzo y todo el amor que atesoro. Luego, saldrá de una manera o de otra. Procuro no comparar ninguno con el anterior. Y si tuviera que decantarme por alguno, éste sería el Paso de la Virgen en la Procesión Extraordinaria del 18 de Octubre de 2008 por lo emotivo que me resultó.
-¿Cuál es el paso de Sevilla que más te gusta y por qué?
Me resulta difícil contestar a esta pregunta porque todos me gustan por las propias características que poseen pero reconozco que me llama especialmente la atención el Misterio de la Piedad de la Hermandad del Baratillo porque simboliza el dolor de una madre con el hijo muerto en sus brazos. Creo que es un Misterio que define y da sentido a la Semana Santa sevillana. Otro paso que me gusta es el de Pasión por su talla pero sobre todo por la seriedad de esta hermandad que enmarca el buen gusto sevillano.
-Tú eres una persona muy querida por la Hermandad de la Soledad, ¿Lo sabes?
Siempre me he sentido querido aunque sé que no es fácil por mi carácter anárquico. Creo que se da un sentimiento mutuo de amor y de respeto.
¿Cómo valorarías a la Hermandad de la Soledad en estos momentos?
Hacer una valoración de la hermandad en un momento concreto me resulta difícil porque como todos los colectivos está sometida a un cambio constante. Lo que sí puedo decir es que nuestra hermandad ha evolucionado muchísimo en los últimos cuarenta años. Sólo tenemos que mirar hacia atrás y veremos cómo ha crecido el patrimonio, tanto el humano como el de los enseres. Por ello, valorar el momento actual sería injusto porque este momento ha sido consecuencia del esfuerzo de todos los hermanos que con sacrificio y fe pusieron a la hermandad en el camino del crecimiento para gloria de nuestra Madre de la Soledad.
- ¿Echas en falta algo en esta Hermandad?
Decir que no echo de menos nada en la hermandad sería faltar a la verdad. Como he dicho antes, la hermandad ha cambiado muchísimo, siempre para mejorar y sé que estos cambios no pararán por la misma inercia de la hermandad. No voy a señalar algo material para incrementar el patrimonio pero sí echo de menos hacer una estrategia interna para resguardar nuestro patrimonio moral, echo de menos el trabajo para la continuidad de nuestras tradiciones y perseverar en las señas de identidad de esta hermandad con siglos de vida. Creo que las exigencias y el ritmo de la sociedad no nos dejan ver lo importante que es salvaguardar nuestras tradiciones.
-¿Qué es para ti la Virgen de la Soledad?
Sin querer caer en la cursilería ni en la demagogia, te diré que la Soledad es donde descansa mi fe; es el vínculo que une mi entendimiento religioso con lo que escapa de este mismo; es quien aglutina mis emociones más profundas y la que da sentido al concepto de “cristiano”; no sólo es una imagen para mí sino el puente entre lo humano y lo divino. La Soledad, para mí, es quien da sentido a mis creencias en Dios y confío en que sus manos las extienda sobre nosotros para que veamos la luz por el bien de todos.


