No sé si han leído la novela del malogrado A. Méndez titulada Los girasoles ciegos. En ella se cuenta cuatro historias de personas "desorientadas" tras la guerra civil española. Pues bien, a lo largo de estos días de Domingo de Ramos y Lunes Santo se tenía la sensación de Los girasoles ciegos, personas que iban de un lado para otro sin saber muy bien qué ver o qué hacer ante el panorama de lluvia que se ha instalado en Sevilla. Sólo cabe esperar que la situación mejore y podamos ver jornadas plenas de cofradías y pasos.