
Se ruega, pidan por el alma y el eterno descanso de estas dos personas que murieron en el ejercicio de su trabajo.

- Misterio de San Esteban-
-Paso de "los espejitos" de la Hdad. del Valle-
Podemos comenzar por la forma de denominar a los pasos grandes en los que encontramos a muchas figuras, “LOS BARCOS”. Hubo momentos en los que algunos de estos Barcos, recibieron un sobrenombre especial como es el caso de “LA BARBERÍA”. Al paso del Santísimo Cristo en su Entrada en Jerusalem, se le llama el paso de la “BURRA” o “BORRIQUITA”. Parece ser que este mismo paso recibió también el sobrenombre de “LA CÓMODA” hace ya bastantes años, por el parecido de sus respiraderos y canasto con este útil doméstico. A uno de los pasos del Valle se le conoce como el de los “ESPEJITOS”.

-Paso de palio de la Virgen de los Dolores del Cerro del Águila-
Según he podido leer, cuando se estrenó el paso de Cristo de la Amargura, le llamaron “EL ACORZADO POTENKIM” por sus enormes dimensiones.
Al estandarte le llamamos “BACALAO” por su parecido al bacalao abierto que podemos ver en muchos establecimientos de ultramarinos. Y al SENATUS (SPQR) se le traduce como “SAN PEDRO COME ROSQUILLAS” en lugar de Senatus Populusque Romanum. Algo que no he escuchado personalmente pero que me dicen que sí se utiliza es el nombre de “TABLERO DE AJEDREZ” para referirse al manto de la Virgen de los Dolores del Cerro.
Las figuras secundarias no están exentas de esta guasa. Todos hemos oído hablar del “PERRAGORDA” para referirnos al sanedrita del paso de Cristo de San Esteban. O del “MELLAO” que es uno de los romanos del paso de Cristo de la Amargura.
- Cristo de la Salud de la Hdad. de los Gitanos-
Todos sabemos quien es “EL JOROBAÍTO DE TRIANA” y que al Cristo de los Gitanos lo llamamos “EL MANUÉ”. Hay algunos que para referirse a la Imagen de cierto Cristo lo hacen con el nombre de “El CRISTO DE LAS QUINIELAS” por su actitud pensativa.
Y así podríamos seguir con muchos más ejemplos de sobrenombres nacidos de la guasa sevillana que apoda hasta lo más sagrado.






-Ángel de la Hermandad de Monte-Sión-
Retrato de Don Gonzalo Bilbao.
Retrato del Rey Don Alfonso XIII, 1928
En 1880 termina los estudios de leyes, carrera que nunca llegó a ejercer, dedicándose desde entonces con exclusividad a la pintura. Su padre, en premio a sus excelentes resultados, le costea un viaje a Italia y a Francia junto al pintor José Jiménez Aranda. Durante su estancia en París, visitaron numerosos museos, galerías particulares y estudios de algunos artistas franceses y españoles que se hallaban pensionados en la capital francesa.
En Italia permaneció por espacio de tres años, estableciéndose en Roma, donde estuvo trabajando en compañía del pintor José Villegas Cordero y viajó por las diferentes capitales italianas (como Nápoles y Venecia), donde pintaba vistas urbanas y rurales.
En 1884 vuelve a España. Es entonces cuando entra en relación con Palmaroli, que le sirve de consejero. Dos años después vuelve a Roma para quedarse allí por espacio de un año.
De vuelta de nuevo a España, su personalidad inquieta le impide acostumbrarse a la vida en Sevilla, de modo que se mueve constantemente por todo el territorio del país en busca de paisajes que pintar. Sus preferidos se encuentran en Toledo y Segovia.
No tarda en planear nuevos viajes, y emprende uno con Andrés Parladé para conocer Marruecos. De allí parte para París, donde quiere conocer las últimas tendencias artísticas y aprovecha para vender los cuadros que produjo en su estancia en Marruecos (también hizo venta de los mismos en Múnich).
Las cigarrera, 1915
A su regreso a España, continúa su actitud viajera, visitando Fuenterrabía, Toledo, Jerez de la Frontera (Cádiz) y Sevilla entre otras ciudades.
Ejerció también de profesor de pintura, primero de modo particular y a partir de 1903 como sucesor de José Jiménez Aranda en la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría en Sevilla, siendo discípulos suyos, entre otros, Vázquez Díaz y Eugenio Hermoso. En 1904 contrae matrimonio con María Roy Lhardy, hija de un banquero francés y madre suiza afincado con residencia en Madrid.
También fue aprendiz de los copistas del Museo del Prado, reproduciendo obras de Velázquez, Francisco de Goya.
A su muerte, que le llegó cuando se encontraba pintando El Rocío, 1938, su viuda donó al Museo de Bellas Artes de Sevilla una importante colección de sus obras, consagrándole de esta forma una sala permanente en el mismo. Le sucedió en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid el pintor extremeño Eugenio Hermoso que había sido discípulo suyo en Sevilla.
La familia Bilbao tuvo casa en Huévar. Su hermana, Doña Ana Bilbao era íntima amiga de la conocida como Antoñita “la frasca”, a la sazón tía política de la que fuera camarista de nuestra hermandad, Doña Leonor Trashorras Herrera. Esta amistad sirvió para que Doña Ana regalase su vestido de novia a la Virgen de la Soledad, así como un vestido de terciopelo negro de su madre que posteriormente fue bordado en oro en los talleres de Juan Jimeno.
Sin embargo, la mayor donación que realizó esta familia a la Hermandad de la Soledad estaba aún por llegar. Doña Antoñita pidió a Don Gonzalo que le pintase una estampa de la Virgen de la Soledad para un nuevo Simpecado que se iba a realizar. Igualmente le pidió que la orientase sobre el diseño de dicho estandarte. Don Gonzalo accedió a esta petición y diseño el Simpecado con un toque decimonónico y romántico de estructura rectangular en el que lo más destacado fue el lienzo que pintó.
En agradecimiento, Doña Antoñita le regaló un saco de gordales y un pollo. La tela del Simpecado, así como su bordado en oro y los cordones con sus correspondientes borlas fueron donados por Don José Segura Cabrera y Don José Ramírez Segura, apodado este último “el zorruyo”.
Se estrenó en la Procesión del Domingo de Resurrección de 1926 y según consta en el libro de Actas de este año, además hicieron lo siguiente: “Esta hermandad en sesión celebrada en el domicilio del hermano Don Fructuoso Segura, acordó contratar para las fiestas, la Banda de Música del Regimiento de Infantería de Granada nº 34 y la Banda de trompetas del Regimiento de Caballería Alfonso XII para el Sábado de Gloria y Domingo de Resurrección y la Banda de Carrión de los Céspedes para la Cofradía del Viernes Santo”.
A finales de los años 70, el Simpecado sufre una importantísima y desafortunadísima modificación. Siguiendo la moda impuesta por los estandartes rocieros, se confecciona uno en forma triangular, de dimensiones más reducidas, en el que sólo figurará el lienzo de Bilbao y apenas dos bordados del antiguo Simpecado. Afortunadamente, y gracias al interés de algunos miembros jóvenes de la hermandad, a mediados de los 80 se lleva a cabo una restauración del Simpecado recuperando casi en su totalidad el antiguo. Esta restauración fue llevada a cabo por Doña María Josefa Segura y por Don Diego Colchero.
A Don Gonzalo de Bilbao le debemos también el lienzo del rostro del Señor que portaron en su momento las figuras de la Fe, Esperanza y Caridad. Durante muchos años estuvo desparecido y afortunadamente fue encontrado hace dos años en perfecto estado de conservación. Fue mostrado en la exposición llevada a cabo en nuestra Casa de Hermandad el pasado mes de Marzo con motivo del aniversario del 7 de Marzo.
Por último, quisiéramos reseñar algunos datos del hermano de Don Gonzalo, Don Joaquín Bilbao. Artista muy cualificado al que se le debe, entre otras cosas, la Imagen Titular de la Hermandad de la Sagrada Columna y Azotes (Cigarreras) en 1937. La última vez que procesionó esta imagen fue en 1973 aunque se conserva en las dependencias de la Hermandad. También es el diseñador del llamado paso de “los espejitos” de la hermandad del Valle de Sevilla.

Cristo de la Hermandad de las Cigarreras, 1937 ( Joaquín Bilbao).
-Virgen de la Soledad-
Hasta entonces, todo el proceso relacionado con coronaciones canónicas era largo, confuso y ante todo discreto, pero la presión política que recibió el Arzobispado ante el temor a problemas de orden público, hizo que inmediatamente se firmara el decreto de convalidación de la Coronación, aunque válido sólo a partir del 25 aniversario. Fue un invento de urgencia que posteriormente se trasladó a la capital (Santa Genoveva, San Roque y recientemente Baratillo). Fue quizá el momento más caldeado del pique.
--Virgen de las Angustias-
Pero la leyenda de la Macarena se refiere a un suceso que ocurrió a poco de fundarse la hermandad, mediante el cual la cofradía no pudo procesionar hasta el Hospital de las Cinco Llagas. Según la leyenda un viajero que iba a embarcarse hacia las Indias cayó enfermo antes de subirse al barco y lo llevaron al Hospital de las Cinco Llagas, hoy sede del parlamento andaluz. No se pudo hacer nada por su vida y murió sin haber hecho testamento. Al cabo de un año nadie reclamó el cadáver y el hospital decidió quedarse con lo que llevaba. Abrieron su maleta y allí encontraron la mascarilla y las manos de una Virgen bellísima..jpg)
Por si acaso, los hermanos decidieron llevar las imágenes a la iglesia de San Hermenegildo, en la Puerta de Córdoba. Según la leyenda, durante la historia esta escena se ha repetido varias veces. En todas ellas ha sido la gente del barrio de la Macarena la que se ha negado a que la Virgen entrara.